domingo, 6 de febrero de 2011

DOMINGORREA

La domingorrea es un sentimiento que nace del guayabo de un sábado de unos cuantos tragos de whiskey con las amigas. Llega el conmigo y con él la soledad y un muy sutil arrepentimiento por haber llamado y escrito a ciertas personitas que hicieron parte de tu vida y ya no. Este sentimiento puede llegar a ser tan fuerte que hasta dudas de tu felicidad de ser soltera y solo quieres unos brazos grandes a tu alrededor, una boca caliente y una pizca de un ser masculino a tu lado. Nada te anima y mucho menos el hecho de que se acabó el fin de semana y mañana empezará la rutina nuevamente. Si alguien me puede enseñar cómo cambiar un lunes y hacerlo más emocionante, apasionado y un poco menos rutinario acá lo estaré esperando. 

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Hoy quiero volver a bailar contigo en la calle.

Ayer me miré al espejo y vi su sonrisa en mi boca, y me pregunté cómo después de tanto tiempo podía encontrar algo de él en mi cuerpo, esta vez en mi boca. Tanto tiempo, tantos años, tantas lagrimas, tanto daño que nos hicimos, pero tantos momentos que en contra del mundo entero volvieron en dos segundos a rondar por mi abrumada cabeza. Recorrí en dos segundos su cuerpo de olor masculino, sus dientes blancos y su sonrisa perversa. Hoy sé que está cerca, aquel hombre al que amé y dejé con los ojos empapados en dolor y odio. Hoy no puedo resistir las ganas de hablarle, de buscarlo de alguna manera, aunque sepa que no quiere volver a cruzar ni una mínima palabra conmigo. Hoy quiero volver a bailar contigo en la calle.  

lunes, 13 de diciembre de 2010

A veces quisiera sentir el vacío del estómago que se siente cuando te paras frente a un público inmenso, pero por amor.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

"Mande mi Cadillac al mecánico hace días. Hace tanto tiempo que en verdad lo merecía. Beep, Beep. Quiero reparar mi Cadillac."


Me encanta la sensación de montarme en mi carro y manejarlo, aunque sea unas pocas cuadras, mientras los médicos me dejan volver a hacerlo. Ahora sueño en las noches son con él.  ¿Será porque me lo prohibieron que ahora lo tengo metido hasta en mis momentos más  íntimos? No sé, pero con él me quedo. ¿Podría ser que un carro pueda relevar la sensación de una mala experiencia con una persona?, Claro que sí. Tu carro, te lleva, te espera, te trae, te acompaña a todas partes y además te salva de quedarte en lugares en los que no quieres estar. Con él a diferencia de mis relaciones, me gusta la sensación de acelerar y frenar bruscamente.