miércoles, 24 de noviembre de 2010

"Mande mi Cadillac al mecánico hace días. Hace tanto tiempo que en verdad lo merecía. Beep, Beep. Quiero reparar mi Cadillac."


Me encanta la sensación de montarme en mi carro y manejarlo, aunque sea unas pocas cuadras, mientras los médicos me dejan volver a hacerlo. Ahora sueño en las noches son con él.  ¿Será porque me lo prohibieron que ahora lo tengo metido hasta en mis momentos más  íntimos? No sé, pero con él me quedo. ¿Podría ser que un carro pueda relevar la sensación de una mala experiencia con una persona?, Claro que sí. Tu carro, te lleva, te espera, te trae, te acompaña a todas partes y además te salva de quedarte en lugares en los que no quieres estar. Con él a diferencia de mis relaciones, me gusta la sensación de acelerar y frenar bruscamente.

viernes, 19 de noviembre de 2010

De acá viene Bonny Moronie. Con doble NN en este caso, por supuesto.

http://www.youtube.com/watch?v=ZH6pqn8mYZw

Que gonorrea ser más tierna que un peluche!

De un día para otro el médico me obliga a dormir practicamente sentada; es claro que además de ser un poquito incómodo, nadie en la historía de los 28 que tengo en adelante va a querer compartir conmigo, la que era mi deliciosa cama. Me salen canas, muchaaas canas ( 3 o algo así) y cada día se marcan más las arrugas de mi frente ( incluso mi amiga que no veía hace 8 meses se aterra al ver mi frente).

Yo no pensé que el cuento de acercarse a los 30 fuera tan cierto. Creo que las mujeres nos volvemos un poquito más locas, yo claramente no solo un poquito, completamente loca, y cuándo pensába que núnca en la vida iba a ir a un psiquiatra, ahora se convierte en mi cita preferida de la semana y hasta me sueño enamorada de él, pero cómo no, si con el puedo ser yo mísma, si le cuento hasta mis más íntimos secretos ( que la verdad no tengo muchos) pero bueno, puedo ser guache pero también una damita, puedo ser seca y también muy dulce. Finalmente llegamos a la conclusión que soy una persona de extremos. Ahora hay que solucionarlo. Y pa completar me dicen, mientras escribo esto, que yo soy más buena que un peluche. en serio que Gonorrea.